Las rosarinas compitieron en duetos de nado sincronizado en Rio 2016. Aunque no pudieron clasificar, cumplieron lo que se propusieron para esta competencia.

Fueron cuatro años de preparación donde Etel y Sofia Sánchez no pararon en ningún momento. Pasaron entrenamientos, sudamericanos, el panamericano, torneos preparatorios y ellas seguían. El esfuerzo dio sus frutos y en marzo pasado consiguieron la clasificación a los Juegos Olímpicos Rio 2016.

En el Parque Acuático Maria Lenk, las rosarinas compitieron en rutina libre donde obtuvieron un puntaje de 79.8333 y en rutina técnica, donde recibieron 79.4829 puntos. En ambos casos quedaron en el puesto 19° de la tabla general, que lideraron las rusas Svetlana Romáshina y Natalia Íshchenko en las dos pruebas.

«No veníamos con el objetivo de entrar a la final, veníamos en busca de ganarles a los que nos ganaron en el preolímpico. Estamos felices porque nos quedamos con la sensación de haberlo dado todo», expresó Etel a los medios. Su hermana también se mostró muy conforme y concluyó: «Nosotras estamos para enseñarles a las nenas. Si hoy llegamos hasta acá, las que vienen atrás van a llegar mucho más lejos. Abrimos muchas puertas y nos costó, porque no era conocido el nado sincronizado en Argentina. Sabemos que las que vienen van a conseguir más que nosotras».

A pesar de no estar entre las 12 parejas que avanzaron a la final, las mellizas cumplieron la meta que se habían propuesto, mejorar la buena labor de Londres 2012, donde habían terminado en la ubicación 22°, y ganarles a sus rivales directos como Israel y Bielorrusia.

A Mónica López, su entrenadora, todavía se le nota la emoción en sus palabras. “Sensaciones encontradas, satisfacción por el trabajo hecho y que se pudiera mostrar. Se nos escapó Gran Bretaña por muy poquito, pero estamos entre los 20 mejores países del mundo, lo que vinimos a buscar. El nado sincronizado no es un deporte popular, pero si es un deporte que lo hacen muchos países y tuvimos que pelear con 57 para estar acá. Ahora feliz, agradecida a mi equipo de trabajo que aunque no se ven, son el apoyo diario y sin ellos no hubiéramos llegado hasta acá.” Expresó.

Ahora, las hermanas tendrán doble competencia a nivel local, primero el Open Argentina en el CeNARD y luego el Campeonato Argentino en Rosario.